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Nuevo Libro

Obtención y valoración del testimonio: Protocolo holístico de evaluación de la prueba testifical (HELPT)

José L. González y Antonio L. Manzanero
Madrid: Pirámide, 2018
ISBN: 978-84-368-3928-9


Índice:
Prólogo; 1. Enfoque Holístico de Evaluación de La Prueba Testifical (HELPT); 2. Recopilación y análisis de la información para la evaluación pericial de la validez de la prueba testifical; 3. Factores de influencia sobre la exactitud de las declaraciones; 4. Evaluación de habilidades para testificar; 5. Entrevista de investigación policial: habilidades de comunicación interpersonal; 6. Procedimientos básicos de entrevista de investigación; 7. Entrevista a víctimas vulnerables; 8. La identificación de los agresores; 9. Interrogatorio de inculpados; Apéndices; Bibliografía
 


Este manual nace con la vocación de facilitar la obtención y valoración de la prueba testifical  a policías, fiscales, abogados, jueces y psicólogos forenses que intervienen en las investigaciones criminales, y por extensión, a todos aquellos que realicen actividades investigativas similares a las del proceso penal (periodistas, historiadores...). También puede ser una buena lectura para los alumnos de grados y posgrados relacionados con la psicología criminalista y la criminología interesados en acercarse a las técnicas de investigación criminal y al proceso penal. Sin ser un manual específico sobre pericias de credibilidad, se profundiza lo más posible en los fundamentos de esta tarea, dejando negro sobre blanco lo que se sabe al respecto, desmitificando conceptos que quizá se han instalado en la práctica profesional sin suficiente apoyo empírico, y proponiendo líneas de futuro para mejorar esas prácticas.

Nuevo número del Anuario de Psicología Jurídica 2018


Vol. 28. Núm. 1. Febrero 2018. Páginas 1-82












Artículos

La Personalidad en Población Carcelaria: un Estudio Comparativo en Ecuador
Verónica Molina-Coloma, Karmele Salaberría y José I. Pérez
Vol. 28. Núm. 1.  1-7 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Movilizar el cambio en menores con medidas judiciales: de la atribución al vínculo
Silvia Rodríguez, Ma Carmen Muñoz, María D. García
Vol. 28. Núm. 1. 8-14 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Menores que maltratan a sus progenitores: definición integral y su ciclo de violencia 
Cristian Molla-Esparza, Concepción Aroca-Montolío
Vol. 28. Núm. 1. 15-21 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Los Menores Víctimas de Abuso Sexual en el Proceso Judicial: el Control de la Victimización Secundaria y las Garantías Jurídicas de los Acusados
Ignacio José Subijana y Enrique Echeburúa
Vol. 28. Núm. 1. 22-27 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Revisión Pormenorizada de Homicidios de Mujeres en las Relaciones de Pareja en España
José L. González, Mª José Garrido, Juan J. López, José M. Muñoz, Ana Arribas, Pablo Carbajosa y Enrique Ballano
Vol. 28. Núm. 1. 28-38 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Tipologías de Feminicidas con Trastorno Mental en España
Raúl Aguilar-Ruiz
Vol. 28. Núm. 1. 39-48 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Development and Validation of an Adolescent Gender-Based Violence Scale (ESVIGA)
Maria Penado-Abilleira y María Luisa Rodicio-García
Vol. 28. Núm. 1. 49-57 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

La Adopción Homoparental en Colombia:presupuestos Jurídicos y Análisis de la Idoneidad Mental
Lina Acevedo-Correa, Juan Marín-Castillo, Diego Heredia-Quintana, Maricelly Gómez-Vargas, Nicolle Múnera-Rúa, Laura Correa-Sierra y Juan Medina
Vol. 28. Núm. 1. 58-65 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Satisfacción con la Vida y Factores Asociados en una Muestra de Menores Infractores
Cristina Garrido-Montesinos, Javier Pons-Diez, Sergio Murgui-Pérez y Jessica Ortega-Barón
Vol. 28. Núm. 1. 66-73 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF

Psicología Jurídica y Forense en España: un Estudio desde los Másteres Oficiales y Títulos Propios Adscritos a las Universidades Españolas
Francisco González-Sala, Julia Osca-Lluch, Francisco Tortosa-Gil y María Peñaranda-Ortega
Vol. 28. Núm. 1. 74-80 Febrero 2018

Resumen Texto Completo PDF


Crítica de Libro:
Las custodias infantiles. Una mirada actual. Madrid: Editorial Biblioteca Nueva
Laura Gonzalez-Guerrero
Vol. 28. Núm. 1. 81-82 Febrero 2018

Texto Completo PDF

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Fake News

Antonio L. Manzanero
Director del Grupo de Investigación en Psicología del Testimonio
Universidad Complutense de Madrid
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Las Fake News o noticias falsas no es un fenómeno nuevo, aunque recientemente ha tomado cierta relevancia. Históricamente tuvieron una gran trascendencia las falsas noticias sobre la autoría de la explosión del acorazado Maine que desembocaron en la Guerra de Cuba entre España y Estados Unidos en 1898. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Ministerio de Propaganda de Hitler, dirigido por Joseph Goebbels, fue uno de los más conocidos fabricantes de noticias, así como su contrapartida en Reino Unido.  En la España franquista teníamos el NO-DO y la censura, como parte de las actividades de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda.


Actualmente las falsas noticias cobran interés a partir de la política de Donald Trump en Estados Unidos, que ha acuñado el término de posverdad, aunque la manipulación de la información (que hoy es más accesible y difícil de contrastar que nunca) está muy extendida. En la última década en España hemos tenido un gran número de periodistas condenados por falsas noticias, algunas con el objetivo de influir en campañas electorales y en connivencia con grupos políticos y/o económicos.

En este sentido, muchas noticias falsas son generadas por interés y por lo tanto la manipulación se realizaría de forma deliberada por personas con escasa ética. No obstante, algunas noticias falsas podrían proceder del desconocimiento o la falta de criterio, por lo que en este caso podría tratarse más de errores no intencionales que de manipulaciones, en cualquier caso inadmisibles en un profesional. La distinción entre error no deliberado y mentira siempre es difícil de establecer, debido a que en muchas ocasiones solo podemos especular acerca de las intenciones, aunque la obtención de un beneficio sería un indicador de posible mentira. Igualmente resulta difícil establecer un perfil específico de la persona que genera falsas noticias, y menos aún relacionarlo con un trastorno de personalidad que lo justifique.

Desde un punto de vista práctico, la creación y difusión de noticias falsas tiene una enorme trascendencia, ya que afecta a la capacidad para tomar decisiones y a nuestros recuerdos (individuales y colectivos). La toma de decisiones se realiza en gran parte basada en la información disponible. De este modo un consumidor opta por una determinada marca basándose en lo que conoce de la misma y sus competidores. En este sentido, la publicidad se ha encargado de generar imagen de marca con el objetivo de que determinados productos y empresas se asocien a calidad, potenciando las noticias positivas (véase por ejemplo la web de Marca España). Del mismo modo, se han realizado campañas contrarias a determinadas marcas, orquestadas por la competencia, potenciando y en ocasiones fabricando noticias negativas.

Muy relacionado con la toma de decisiones, el efecto de las noticias falsas sobre la memoria individual y colectiva es igualmente importante, siendo potencialmente capaz de re-escribir la historia e incluso nuestra propia biografía. La memoria nunca refleja la realidad tal como fue, sino que es una construcción en la que la interpretación subjetiva de la realidad se combina con nuestros conocimientos y experiencias anteriores y posteriores a los hechos. De este modo, la información falsa tiene la capacidad de alterar nuestros recuerdos, propiciando que recordemos cosas que jamás sucedieron, fenómeno que es muy conocido en el estudio de la memoria de testigos en causas judiciales (misinformation effect).

Décadas de investigación en el ámbito de la psicología del testimonio han mostrado que todos podemos ser víctimas de la información falsa. En general, aceptamos la información falsa incorporándola a nuestros recuerdos cuando no tenemos una memoria fuertemente asentada sobre esos hechos, cuando es congruente con nuestras expectativas o creencias y cuando consideramos la fuente de información fiable. En este sentido, hay gran cantidad de factores que facilitan la aceptación de la información falsa, siendo más sencilla la manipulación cuando se trata de hechos antiguos, la información se repite a lo largo del tiempo y por un gran número de fuentes, y cuando carecemos de conocimientos adecuados para valorar críticamente la información aportada.

La International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA) publicó un esquema donde se señalaban las principales acciones que podrían facilitar la identificación de una noticia falsa:
 
Resultado de imagen de International Federation of Library Associations and Institutions
1. Considerar la fuente (para entender su misión y propósito)
2. Leer más allá del titular (para entender toda la historia)
3. Evaluar a los autores (para ver si son reales y creíbles)
4. Evaluar las fuentes citadas (para asegurarse de que apoyan las afirmaciones)
5. Revisar la fecha de publicación (para ver si la historia es relevante y está actualizada)
6. Evaluar si es una broma (para determinar si se trata de una sátira)
7. Revisar nuestros propios sesgos (para ver si están afectando a nuestro juicio)
8. Consultar a expertos (para obtener confirmación independiente y con conocimiento de la noticia)

Diferentes estudios han demostrado que la mejor forma de neutralizar el efecto de la información falsa es el pensamiento crítico. Esto es, que los receptores tengan conocimientos y estrategias suficientes para detectar el engaño. Ciudadanos críticos y bien formados (e informados) serían menos manipulables por noticias falsas, aunque no es una cuestión de nivel académico. La capacidad de generar y contrastar hipótesis sería la clave. De este modo, las preguntas serían ¿de qué otra forma se puede explicar? Y  ¿qué datos contradicen esa información?, ya que los datos a favor por lo general son menos útiles para el conocimiento de la verdad.

Por otro lado, dado que nadie es inmune a su efecto, lo mejor sería prevenir las falsas noticias con altos niveles de intransigencia con respecto a los comportamientos no éticos. Lamentablemente la ética y la epistemología (que estudia los métodos para alcanzar la verdad) son algunos de los contenidos eliminados de los currículos escolares, ya que formaban parte del programa de asignaturas como la filosofía.
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La larga historia de las noticias falsas

Científicos de todo el mundo reivindican la importancia de los hechos frente a la posverdad

  • Cientos de ciudades, entre ellas varias españolas, se unen a la gran Marcha por la Ciencia que se celebrará en Washington el próximo sábado
  • "Estamos sustituyendo el conocimiento por interpretaciones alternativas de la realidad y se está generando una especie de exaltación de la ignorancia", explica la investigadora Mara Dierssen
  • "Las decisiones democráticas deben basarse en el mejor conocimiento que dispongamos", explica el portavoz de la manifestación de Madrid







Los científicos saldrán a la calle en todo el mundo
Los científicos saldrán a la calle en todo el mundo EFE
"Nos unimos por una ciencia que defienda el bien común y para que los líderes y los responsables políticos promulguen políticas basadas en la evidencia y en el interés público". Con estas palabras se anunciaba hace unas semanas la Marcha por la Ciencia, un evento que tendrá lugar el próximo sábado en la ciudad estadounidense de Washington y que ha surgido como una reacción ante los exabruptos anticientíficos del nuevo Gobierno de Donald Trump.
A través de esta marcha, los organizadores quieren reivindicar la importancia de una ciencia independiente como motor de la democracia y llaman a los científicos a movilizarse. "Frente a la alarmante tendencia hacia el descrédito del consenso científico, debemos preguntarnos: ¿podemos permitirnos mantenernos al margen del debate?", se dice en un comunicado.
Pero a pesar de ser un movimiento marcado por la irrupción de Trump, la sensación de los científicos de muchos países de que es necesario reivindicar la importancia de la ciencia a nivel global ha hecho que se hayan convocado movilizaciones similares en más de 500 ciudades de todo el mundo.
En España, las ciudades de Madrid y Sevilla organizarán sendas manifestaciones el próximo día 22 de abril, coincidiendo con el Día de la Tierra. Otras ciudades como Granada, Barcelona y Girona también realizarán varias actividades ese mismo día, como debates y talleres y una concentración en el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona.
Hablamos con investigadores españoles que trabajan en distintas ciudades para entender mejor por qué consideran necesaria la movilización y qué les ha impulsado a salir a la calle.

Javier Jiménez, portavoz de la Marcha por la Ciencia de Madrid
"La idea inicial era hacer una marcha satélite, en muestra de apoyo a la que se hacía en EEUU, pero en seguida quedó patente que las tendencias que han aflorado allí, también se pueden ver aquí, a lo que se le añaden los problemas específicos de la ciencia española", explica Jiménez.
Según este periodista especializado en ciencia, la marcha es un evento en el que "celebrar la pasión por la ciencia", pero en el que también se va a "reivindicar su papel y el del conocimiento humanístico en las decisiones democráticas". Jiménez aclara que no abogan por la "tecnocracia", pero insiste en que "las decisiones democráticas deben basarse en el mejor conocimiento que dispongamos".
Sobre las posibilidades de éxito de la marcha, Jiménez asegura que "cada día que pasa estamos recibiendo más apoyos y poco a poco nos vamos animando", pero asegura que "no hay que ver la marcha como un objetivo en sí mismo, sino como el comienzo de una serie de movilizaciones y reflexiones que debemos hacer sobre el papel de la ciencia en nuestra sociedad".

Mara Dierssen, investigadora del Centro de Regulación Genómica (Barcelona)
Para Mara Dierssen, jefa del grupo de Neurobiología Celular y de Sistemas del CRG, uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos es el de valorar adecuadamente las pruebas y los hechos, dado que "a menudo se ignora la evidencia científica e incluso en ocasiones se inventan los hechos". Según esta investigadora, "estamos sustituyendo el conocimiento por interpretaciones alternativas de la realidad y se está generando una especie de exaltación de la ignorancia".
Dierssen, que participa en uno de los eventos que se organizará este sábado en Barcelona, insiste en que "es necesario que la ciencia se integre en la toma de decisiones políticas y que esas decisiones estén basadas en hechos" e incide en que "es importante trabajar por una ciencia independiente y que sea de todos y para todos".
Por último, esta investigadora también recalca la importancia de la educación científica de la sociedad. "Debemos entender que el conocimiento es libertad y una sociedad ignorante, ya sea en términos científicos o en cualquier otro aspecto, es una sociedad más manejable".

Carlos Sierra, investigador de la Universidad de Columbia (EEUU)
"Me resultaría muy difícil entender que cualquier científico o asociación de científicos no secunde los objetivos que se persiguen con esta marcha", explica Carlos Sierra. Según este investigador, las instituciones deben continuar dando su apoyo para "luchar contra los efectos del cambio climático, encontrar nuevas terapias contra las enfermedades neurodegenerativas y el cáncer, reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares, buscar nuevas formas de energía...".
Sierra hace especial hincapié en los problemas que atraviesa la comunidad científica ahora en EEUU y destaca "las trabas para los investigadores extranjeros a la hora de conseguir visados", "el nombramiento del negacionista del calentamiento global Scott Pruitt como responsable de la agencia medioambiental de EEUU, o la propuesta de obligar a la Agencia de Medicamentos (FDA) a hacer menos estrictos los controles clínicos para sacar fármacos al mercado".
Sierra, que participará en la marcha de Washington, considera que este tipo de eventos "son necesarios y útiles" y asegura que aunque no se consiga el gobierno de Trump de marcha atrás a sus "políticas lesivas", siempre "habrá más posibilidades de que esto suceda que si nos quedamos todos en casa y protestando en privado".

Eva Hevia, profesora de la Universidad de Strathclyde (Escocia)
"Este tipo de marcha sirve para que los científicos nos unamos y salgamos a la calle  para reivindicar no solo la importancia de la ciencia en la sociedad y vida diaria de todas las personas, sino también que en Ciencia no existen barreras en cuanto a edad, género o nacionalidad", explica Hevia, que acudirá a la marcha que se celebrará en Edimburgo.
Esta investigadora señala varios factores que ella cree que han servido de motivación a los científicos, tanto en Escocia y España, como a nivel global, debido especialmente al "actual momento en que vivimos, con el Brexit a la vuelta de la esquina, Trump negando la evidencia científica del cambio climático o la alarmante y la continua falta de inversión del gobierno español en I+D".

Nuevo número del Anuario de Psicología Jurídica 2017




Vol. 27. Núm. 1. 2017 Páginas 1-130
 
Vulneración de las órdenes de protección por parte de hombres condenados previamente por violencia de pareja
María Josefa Herrera, Pedro J. AmorAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 1-8Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
El sexismo como predictor de la violencia de pareja en un contexto multicultural
Ainara Arnoso, Izaskun Ibabe, Maitane Arnoso, Edurne ElgorriagaAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 9-20Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Modelo ENCUIST: aplicación al perfilado criminal
Lucía Halty, José Luis González, Andrés SotocaAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 21-31Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Agresores sexuales juveniles: tipología y perfil psicosocial en función de la edad de sus víctimas
Carlos Benedicto, David Roncero, Luis GonzálezAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 33-42Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Análisis comparativo de la percepción de la conducta violenta grupal por parte de jóvenes agresores y no agresores residentes en la Comunidad de Madrid (España)
María Jesús Martín, José Manuel Martínez, Rubén García-Sánchez, Begoña Aramayona, Carmen Almendros, Cristina JiménezAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 43-50Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Propiedades psicométricas del cuestionario de personalidad EPQ-A en una muestra de adolescentes hispanohablantes
Miguel Ángel Alcázar-Córcoles, Antonio Verdejo-García, José Carlos Bouso-Sáiz, Javier Revuelta-Menéndez, Ezequiel Ramírez-LiraAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 51-6Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Psychopathy: Legal and neuroscientific aspects
Joaquin Ortega-Escobar, Miguel Ángel Alcázar-Córcoles, Leopoldo Puente-Rodríguez, Enrique Peñaranda-RamosAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 57-66Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Escala de Gravedad de Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático según el DSM-5: versión forense (EGS-F)
Enrique Echeburúa, Pedro J. Amor, José Manuel Muñoz, Belén Sarasua, Irene ZubizarretaAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 67-77Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Stability of autobiographical memory in young people with intellectual disabilities
Claudia Morales, Antonio L. Manzanero, Alina Wong, Mar Gómez-Gutiérrez, Ana M. Iglesias, Susana Barón, Miguel ÁlvarezAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 79-84Abstract - Full text - PDF
 
 
Age-related differences in the phenomenal characteristics of long-term memories of March 11, 2004 terrorist attack
Rocío Vallet, Antonio L. Manzanero, Javier Aróztegui, Rubén García ZurdoAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 85-93Abstract - Full text - PDF
 
 
Cognición, emoción y mentira: implicaciones para detectar el engaño
Iris Blandón-Gitlin, Rafael M. López, Jaume Masip, Elise FennAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 95-106Resumen - Texto Completo - PDF
 
 
Custodia compartida, corresponsabilidad parental y justicia terapéutica como nuevo paradigma
Francisca Fariña, Dolores Seijo, Ramón Arce, Ma José VázquezAnuario de Psicología Jurídica 27 (2017) 107-13Resumen - Texto Completo - PDF

Franco contra Ramón y Cajal

Un libro recuerda la demolición del legado del premio Nobel español por la dictadura
Eldiario.es
Clase de disección de Santiago Ramón y Cajal, en 1915.
Clase de disección de Santiago Ramón y Cajal, en 1915.

Santiago Ramón y Cajal se lanzó a intentar dar su primer beso a una mujer en 1876, a la edad de 24 años. Acababa de regresar de Cuba, adonde acudió como joven médico militar a combatir la insurrección contra la colonización española. Volvía del Caribe con el rostro pálido y los ojos hundidos, tras meses de malaria y disentería, pero con ganas de besar a su prometida. “Cierto día, pues, tras coloquio lánguido y anodino, llegó el trágico momento. Al despedirme, reuní todo mi valor; me acerqué a mi siempre severa novia y estampé bruscamente en su faz el ósculo proyectado”, relató décadas después en sus memorias, Recuerdos de una vida (1917).
La chica retiró rápidamente la cara. Le hizo una cobra a Ramón y Cajal. Y exclamó, con gesto de asco: “Jamás creí que me ofendiera usted de este modo. Mi educación y mis creencias me impiden tolerar tan pecaminosas audacias”. El joven aceptó racionalmente el rechazo. Era un médico enfermo y sin clientes, un fracasado. “Convengamos en que la perspectiva de viudez prematura en plena pobreza tiene poco de agradable”, reconoció.
El resto de la historia es más conocido: Ramón y Cajal recuperó su salud, se volcó en la investigación del sistema nervioso, describió las neuronas del cerebro, fundó la neurociencia moderna y acabó ganando el premio Nobel de 1906. Un año después, tomó las riendas de la recién creada Junta para Ampliación de Estudios (JAE), una institución que becaba a científicos españoles para que visitaran las mejores universidades europeas y americanas. Y alrededor del sabio creció una escuela de prestigiosos discípulos. Si el criterio de su primera novia fue la falta de perspectivas, se equivocó.

Los prestigiosos discípulos de Ramón y Cajal huyeron de España o fueron depurados
En 1935, un año después de la muerte de Ramón y Cajal, los billetes de 50 pesetas de la Segunda República llevaban impreso su rostro. España vivía la llamada Edad de Plata de las letras y las ciencias. Y el Instituto Cajal, dedicado a las neurociencias, se encontraba en la vanguardia de esta oleada de progreso. Hasta que llegó el general Francisco Franco.
Los ganadores de la Guerra Civil “desmantelaron” el legado de Ramón y Cajal en España, según denuncia el nuevo libro Science Policies and Twentieth-Century Dictatorships (Políticas científicas y dictaduras del siglo XX, de la editorial británica Ashgate).
“El Instituto Cajal era, sin duda, una de las instituciones científicas más prestigiosas de España, aunque parecía estar estrechamente ligado a la cultura liberal y secular representada por la JAE, o incluso al espíritu antiespañol, materialista e izquierdista de la propia República, según los vencedores de la Guerra Civil”, explica en el libro Rafael Huertas, investigador del CSIC y expresidente de la Sociedad Española de Historia de la Medicina. “Los que estaban al mando del nuevo Estado creyeron necesario llevar a cabo una limpieza política que purgara el Instituto de sus indeseables connotaciones, pero sin renunciar a los beneficios del prestigio internacional que Cajal y su escuela habían cosechado”, continúa Huertas.
La dictadura recién nacida en 1939 gaseó el instituto. El médico Dionisio Nieto huyó a México y se convirtió en el jefe de Investigación Psiquiátrica y del Cerebro del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. Miguel Prados Such se exilió en Canadá y consiguió una plaza de profesor de Psiquiatría de la Universidad McGill de Montreal. Gonzalo Rodríguez Lafora, jefe del laboratorio de Fisiología experimental del Sistema Nervioso creado por Cajal, fue condenado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas a ocho años de inhabilitación especial para ejercicio de cargos públicos y al pago de una multa de 50.000 pesetas. Se exilió en México y dirigió allí el Instituto de Enfermedades Mentales, según detalla el libro La destrucción de la ciencia en España: depuración universitaria en el franquismo, editado por la Universidad Complutense de Madrid y coordinado por el historiador Luis Enrique Otero Carvajal.
Tras la Guerra Civil, un ingeniero agrónomo experto en vino tomó las riendas del Instituto Cajal
“Otros discípulos de Cajal permanecieron en la España de Franco y fueron sometidos a procesos de depuración”, relata Huertas. Francisco Tello, que había relevado a Ramón y Cajal al frente del instituto, fue destituido y despojado también de su cátedra de Histología en la Universidad Central de Madrid, la actual Complutense. “En el proceso de depuración fue acusado de ser ateo, de haber mantenido su puesto durante la guerra, de haber firmado el manifiesto de intelectuales contra el Ejército nacional tras el bombardeo de Madrid, de haber ocupado puestos altos como el de decano de la Facultad de Medicina y de no haber cooperado con el triunfo del Glorioso Alzamiento”, narra Huertas, investigador del Instituto de Historia, en Madrid.
El Instituto Cajal se vació de cerebros, en consonancia con el resto de España. El ministro de Educación entre 1939 y 1951, José Ibáñez Martín, había asumido la misión de “recristianizar la sociedad”. De los 580 catedráticos que había en la universidad, 20 fueron asesinados, 150 expulsados y 195 se exiliaron, según refleja el historiador Manuel Castillo, catedrático emérito de Historia de la Ciencia en la Universidad de Sevilla, en su libro Enseñanza, ciencia e ideología en España (1890-1950).
Sobre las ruinas de la JAE de Ramón y Cajal, la dictadura franquista creó en 1939 el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para intentar “la restauración de la clásica y cristiana unidad de las ciencias destruida en el siglo XVIII”, según su ley fundacional. Al frente se situó José María Albareda, un especialista en ciencia del suelo que era miembro del Opus Dei y más tarde fue ordenado sacerdote. Albareda, según recoge Huertas, colocó a científicos de confianza, “católicos leales al régimen”, y sin conocimientos de neurociencia en los mandos del Instituto Cajal. “El centro mantuvo el nombre, porque daba prestigio, pero se vació de contenido”, lamenta el historiador. En 1941, en la silla de director, antaño ocupada por el premio Nobel, se sentó Juan Marcilla, un ingeniero agrónomo experto en vino.

Nuevo libro

La memoria humana: Aportaciones desde la neurociencia cognitiva

Antonio L. Manzanero y Miguel Ángel Álvarez
Madrid: Pirámide, 2015
ISBN: 978-84-368-3440-6

Índice:
Prólogo; 1. Introducción al estudio de la memoria; 2. Fundamentos psicobiológicos de la memoria; 3. Modelos cognitivos de memoria; 4. Sistemas de memoria, procesos de recuperación automática y conciencia; 5. El papel del contexto en la memoria; 6. Emoción y memoria; 7. Déficit y alteración de la memoria: olvido, falsas memorias y amnesias; 8. La memoria autobiográfica; 9. La memoria durante el ciclo vital; 10. Memoria de testigos; Bibliografía



Dentro del proceso de memoria han sido múltiples las aproximaciones y los modelos que han tratado de explicarlo. En esta obra se habla tanto de lo cognitivo como de lo neurocientífico, y en cada capítulo los autores van contando diferentes aproximaciones a múltiples problemas relacionados con los procesos de memoria, aproximaciones tanto descriptivas como funcionales. Cuentan desde la topografía de las distintas áreas cerebrales o zonas que se estimulan al realizar tareas conductuales de memoria, hasta la explicación que tratan de darnos los investigadores que se han acercado a diseccionar estos problemas desde la psicología experimental o clínica. Es una obra excepcionalmente completa sobre la memoria. Su extensión permite abordar los distintos ámbitos desde los que considerar y estudiar la memoria, con una exposición atractiva, aunque no exenta de complejidad y conocimientos técnicos.

La (enorme) capacidad humana para sobrevivir tragedias, vista por la ciencia

Un grupo de investigadores estadounidenses pudo medir los niveles de satisfacción de gente que ha superado desastres

 
Carlos Carabaña
24 ABR 2015

 
Un soldado británico rescata un cachorro alemán en las
ruinas de Geilenkirchen en noviembre de 1944 / Cordon Press
En 2003, unas mil parejas con hijos y bajos ingresos se apuntaron a un estudio universitario que se estaba haciendo en Nueva Orleans (EE UU). Tenía como objetivo aumentar el nivel de la educación en los centros públicos de enseñanza superior (los community colleges) y, para ello, se estudiaría el estatus económico, los lazos sociales y la salud mental y física de los participantes a lo largo de los años. El 29 de agosto de 2005, todo cambió: el huracán Katrina tocó tierra y dejó tras su paso 1.800 muertos y más de la mitad de la ciudad destruida. De repente, la encuesta trocó en una oportunidad única para analizar mediante nuevas preguntas cómo afecta un desastre de tales proporciones en familias desfavorecidas. Usando esos datos, acaba de publicarse en Journal of Happiness Studies un análisis que asegura que los niveles de felicidad se recuperan mucho más rápido de lo que se podría imaginar.
La felicidad de los supervivientes descendió cuando se les preguntó el año del Katrina. Cuatro años después, la mayoría de las mujeres habían vuelto a niveles previos al desastre
“Uno de los elementos más interesantes de nuestra investigación es que teníamos datos sobre la felicidad de los supervivientes de Katrina, en nuestro caso mujeres, un año antes del huracán, un año después, y cuatro años después”, explica en un correo electrónico Rocio Calvo, ayudante de docencia en el Boston College’s School of Social Work y autora principal del estudio. “Dado lo impredecible de los desastres naturales y la dificultad de localizar a los supervivientes después de que hayan sido desplazados, teníamos una base de datos única que permitía investigar las consecuencias de uno de los peores desastres naturales ocurridos en el país en las felicidad de las supervivientes”.
Con una de 491 mujeres, el análisis define la felicidad o satisfacción vital como "la evaluación personal de la vida en general compuesta por una dimensión cognitiva a largo plazo y por una dimensión temporal afectiva". Para medirla, usaron la siguiente pregunta: "Si considera su vida en general en este momento, ¿cómo de feliz o infeliz diría usted que es?" Había cuatro grados de respuesta, desde "No soy nada feliz" a "Muy feliz".
"Una vez observado el patrón de felicidad de la mayoría de supervivientes, estábamos interesados en investigar que factores estaban asociados con la recuperación de las satisfacción vital, o felicidad, de las mujeres": quienes no recuperaron los mismos niveles eran las que estaban solas
Lógicamente, la felicidad de los supervivientes descendió significativamente cuando la pregunta se realizó al año del desastre. La sorpresa vino al repetirla cuatro años después. La mayoría de las mujeres habían vuelto a niveles previos al desastre. “No deja de ser sorprendente y esperanzador porque es un indicador de la gran capacidad de superación y adaptación del ser humano, incluso tras haber experimentado circunstancias extremadamente difíciles”, razona Calvo.
“Una vez observado el patrón de felicidad de la mayoría de supervivientes, estábamos interesados en investigar que factores estaban asociados con la recuperación de las satisfacción vital, o felicidad, de las mujeres”, cuenta. De la muestra, solo 38 mujeres no recuperaron los niveles previos. Todas tenían en común que vivían solas y percibían que tenían menos gente a su alrededor que las valorara. Calvo arguye que al trabajar con supervivientes de desastres naturales u otras circunstancias traumáticas, permitirles restablecer sus mecanismos de apoyo comunitario es tan vital como proporcionar recursos y dinero.
“Estos resultados van en línea con otros estudios que demuestran que una de las claves de la felicidad se encuentra en las relaciones personales y en el apoyo que recibimos de los demás”, concluye. Aplíquense el cuento.

Esculpir el propio cerebro

Abundantes ensayos se ocupan del cerebro, ese ‘órgano de pensar’ que nos sigue fascinando

1 JUL 2014
 
 .
Hace ya tiempo que la dualidad mente-cerebro dejó de ser tal. Hay una estructura compleja, lo más complejo que conocemos, en la que reside el pensamiento, lo que nos hace humanos, y no hay una dualidad inexplicada sino una ficción largamente alimentada. Los cien mil millones de neuronas que se calcula que hay en nuestro cerebro, más o menos el mismo número de estrellas que se considera que hay en nuestro barrio cósmico, en la Vía Láctea, son aún un continente por descubrir completamente, como el universo. Son las dos grandes regiones de conocimiento que aún nos retan, las grandes lagunas de ignorancia que aún tenemos que rellenar. Pero los abundantes ensayos que sobre el cerebro aparecen en las librerías ya dejan claras algunas cuestiones, entre ellas que el cerebro es una máquina muy compleja, ni más ni menos, y que seguimos fascinados por él, sobre todo porque seguimos fascinados por nosotros mismos.
Dibujo del corte horizontal del centro cerebroide dela sepia realizado por Ramón y Cajal hacia 1917
El neurólogo holandés Dick Swaab, director del Instituto Holandés de Neurociencias, lo tiene claro: "La mente es el resultado del funcionamiento de nuestros cien mil millones de neuronas, y el alma, un malentendido. El uso universal del concepto de alma parece estar basado solamente en el temor que el ser humano tiene a la muerte, el deseo de volver a ver a los seres queridos y la errónea y arrogante idea de que somos tan importantes que algo de nosotros debe quedar a nuestra muerte". En su Somos nuestro cerebro, un ensayo que ha tenido un notable éxito internacional, explora la esencia humana viajando a los entresijos del órgano de pensar, ese poco más de kilo y medio de sesos que hacen posible que apreciemos la magia de un cuento de Cortázar o que derramemos alguna lágrima escuchando un cuarteto de Mozart. Un kilo y medio cuya manera de actuar nos hace distintos de cualquier otro ser vivo sobre el planeta. No en vano es, que sepamos, el objeto más complejo del sistema solar.
Lo sabemos, entre otras razones, porque hemos aprendido más sobre las funciones del cerebro en los últimos 15 años, gracias a las técnicas de imagen de resonancia magnética y a sus sucesoras, que en toda la historia precedente. Hasta entonces el cerebro se estudiaba directamente y comparándolo con el de otros animales, diseccionando cerebros humanos dañados en autopsias y mediante electrodos. La física hoy, sin embargo, permite ver los pensamientos, tal y como relata el físico teórico y divulgador Michio Kaku. "Sabemos más de la mente gracias a la física y a la biología que a la filosofía o la psicología".
Kaku hace, pues, un viaje que comienza con un accidente, el que sufrió en 1848 Phineas Gage, trabajador de los ferrocarriles en EE UU al que una barra de hierro atravesó el cerebro; no sufrió daños demasiado graves y, de hecho, pudo seguir trabajando, pero le cambió bastante el carácter. De la anécdota a la categoría, El futuro de nuestra mente revisa de manera exhaustiva lo que sabemos del cerebro, las técnicas que nos han permitido llegar hasta aquí, y trata de atisbar, mirando desde la física, hasta dónde puede llegar gracias a la combinación de conocimientos y destrezas, de la ingeniería a la neurociencia, para hacer aún más potente esta máquina de pensar. De momento, dice Kaku, ya hemos conseguido que la telequinesis, el mover objetos con la mente, empiece a ser una realidad, no como anunciaban los profetas de las falsas ciencias, con el poder de la mente de uno, sino gracias al poder de la mente de muchos, gracias a la tecnología. Y estamos solo al principio, dice este físico.
No hay que tener miedo a las ideas y a las novedades, los productos del cerebro (en puridad, encéfalo; el cerebro es solo una parte del todo que supone el conjunto de sesos, aunque siempre se toma la parte por el todo). Eso dice al menos una de las personas que a lo largo del siglo XX más se han destacado en la comprensión de su funcionamiento, la investigadora italiana Rita Levi-Montalcini, nacida en 1909, en plena época gloriosa de Cajal, y muerta en 2012. Poco antes de morir terminó de repasar los pequeños ensayos que componen este libro póstumo, Atrévete a saber, en el que repasa los temas que durante tanto tiempo le han sido tan queridos, como "las razas no existen, existe el racismo", y que fue publicando en la revista Newton. Es, en todo caso, una delicia encontrarlos aquí reunidos y comprobar la vitalidad y la frescura de la mente de Levi-Montalcini, premio Nobel en 1986, que terminó de revisarlos a los 95 años.
Era una prueba de que no es una fatídica e inexcusable realidad el que el cerebro, pasada una edad, se deteriore hágase lo que se haga. Es verdad que es común encontrar problemas cognitivos en muchas personas de edad avanzada, pero muchas otras mantienen la lucidez sin lagunas. A estudiar esto dedica Elkhonon Goldberg su ensayo La paradoja de la sabiduría. Lejos de los libros de autoayuda —que no haya equívocos entre nosotros—, Goldberg, catedrático de la Universidad de Nueva York y director del Laboratorio de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo, refuta, como tantos otros desde hace pocas décadas, una de las pocas afirmaciones de Cajal que el tiempo ha superado: "Las vías nerviosas son algo fijo, acabado, inmutable. Todo puede morir, nada renacer". Hoy sabemos que las neuronas conservan la plasticidad y la capacidad de cambiar su uso dependiendo de diversos factores. Otra cita de Cajal avala también esta visión: "Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro".
Así, dice Goldberg, "las estaciones de la mente no implican un declive en todos los aspectos, al envejecer se consiguen algunas importantes ganancias mentales". Pese a que el cerebro, al igual que el resto del cuerpo, envejece y pierde facultades, gana lo que se denomina "pericia cognitiva, que tiene la extraña habilidad de resistir los efectos indeseados del envejecimiento" y que se relaciona con la competencia y la sabiduría. Al envejecer, "parece que no todo sean malas noticias". El escritor húngaro Sándor Márai lo expresa de otra manera en sus Diarios 1984-1989: "No es bueno dejarse envejecer por la vejez".
De fisiología al día a día y a la manera de Stephen Jay Gould, o más propiamente, dado el tema, de Oliver Sacks o de Vilayanur Ramachandran, El escritor que no sabía leer y otras historias de neurociencia nos lleva a través de breves ensayos a descubrir el cerebro por el camino de hechos concretos, pequeñas historias en las que se muestran comportamientos, sucesos o personajes singulares, de cada uno de los cuales se extrae una lección sobre nosotros mismos. José Ramón Alonso, catedrático de biología celular y director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, es un divulgador entusiasta y eficaz que une el sentido del humor con el rigor, la sencillez con la hondura y la precisión con la elegancia. En este libro sabremos de la importancia de la siesta para el cerebro, la memoria temprana, la frenología, Gulliver y otras muchas cuestiones que no nos dejarán indiferentes. Este libro fue, además, premio Prisma Casa de las Ciencias del Ayuntamiento de A Coruña al mejor texto inédito en el año 2013.
El mismo autor, José Ramón Alonso, que fue rector de la Universidad de Salamanca, acaba de publicar Neurozapping, un repaso a las series de televisión desde el punto de vista de la neurociencia. Desde el conocido síndrome de Asperger que sufre el protagonista de The Big Bang theory, Sheldon Cooper, hasta House y la mentira, Porky y la tartamudez, Pokémon y la epilepsia, y las chicas de oro y la buena vejez, entre otros, el repaso es extraordinariamente sugestivo por lo próximos que nos resultan los personajes y lo poco que les hemos mirado desde el punto de vista neurológico.
Este libro nació tras una entrada en su blog UniDiversidad precisamente sobre Sheldon Cooper. Para muchos lectores que de una forma o de otra tenían relación con personas aquejadas del síndrome de Asperger, fue la primera vez que leían explicaciones claras y, sobre todo, en un entorno positivo. Tras el éxito de esa entrada, difundida por todo el mundo de habla hispana, Alonso decidió ampliar el tiro y ocuparse de más problemas neurológicos encarnados por personajes de series televisivas. La divulgación, como es sabido, encuentra su materia prima en cualquier lugar, porque en cualquier lugar al que miremos hay ciencia, incluida la mecánica del propio acto de mirar. Así, con materiales próximos, el trabajo de Alonso, que parte de más cerca, llega más lejos. Y nos ayuda a conocer mejor la maravillosa máquina de pensar, ese órgano que con el 2% del peso del cuerpo consume el 20% de la energía. Aunque luego no se puedan pesar los pensamientos, ni la conciencia.

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Ramón y Cajal, por fin para todos

Antonio Calvo Roy
Santiago Ramón y Cajal es el científico español más notable de todos los tiempos. Pocos en el mundo de la ciencia consiguen darle la vuelta a la manera en que todos sus colegas ven su campo de investigación, y Cajal lo hizo. Hasta que él demostró lo contrario, y no le fue nada fácil hacerlo, se pensaba que todos los tejidos de todos los órganos estaban formados por células independientes menos uno, el cerebro, que estaba configurado por una red. Y frente a los reticularistas, Cajal sostuvo, casi en solitario, el neuronismo que resultó ser cierto.
Además, es relevante por la escuela que fue capaz de crear y porque sus investigaciones han sido corroboradas siempre que una técnica más precisa permitía ver con más detalle las neuronas. Y sigue siendo un científico vivo y citado gracias a la precisión de sus hallazgos y a la agudeza de sus descripciones. Cajal, hombre prolífico, nos legó, además de sus trabajos científicos, otro tipo de literatura, en forma de memorias, en su célebre discurso de ingreso en la Academia de Medicina que dio origen a Reglas y consejos para la investigación científica, en forma de reflexiones más o menos acertadas y también en relatos fantásticos, sus célebres Cuentos de vacaciones. Y ahí siguen todos ellos, más o menos reeditados, pero, para nuestra vergüenza nacional, sin que haya habido todavía ni una sola edición crítica de ninguno de ellos. De algunos, sobre todo de Reglas y consejos, ha habido decenas de ediciones en español y otros muchos idiomas, y lo más parecido a una edición crítica es la publicada en 2005 por Leoncio López-Ocón; en realidad, un estudio sobre este trabajo de Cajal con varias miradas diferentes.
Sin embargo, no es una falta que pueda ponerse en el debe de los historiadores de la ciencia. El celo de los descendientes que se han hecho cargo de la gestión de los derechos de autor ha sido tal que ha hecho imposible llevar a cabo ediciones críticas. Pero este año, 2014, se acaba con esa imposibilidad. Que no sepamos aún con detalle por qué dice lo que dice en sus memorias, qué calla y por qué, qué necesita más explicación, a qué se refieren pasajes oscuros, cómo y por qué pudo hacer algunas de las cosas que hizo y que le convirtieron en el único premio Nobel español (Ochoa cuenta como estadounidense) es una extraña situación que podría acabar en breve.
Los derechos de autor de quienes murieron antes de 1987 duran 80 años. Eso significa que Cajal, que murió en 1934, hará justo 80 años en noviembre de este año, por lo que sus obras pasan a ser de dominio público. Ya no habrá que pedir permiso a los herederos para publicar su obra, condición indispensable de una edición crítica de sus memorias o de cualquier otra de sus publicaciones. "El 1 de enero del año siguiente al que se cumplan 80 de la muerte los derechos pasan a dominio público", dice José Rodríguez Tapia, catedrático de derecho civil en la Universidad de Málaga y experto en propiedad intelectual. "A quienes murieron antes de diciembre de 1987 se les aplica la ley de 1879". Por lo tanto, desde enero de 2015 "sus obras pasan a dominio público y cualquiera pude reproducirlas, aunque siempre deberá respetar la paternidad y la integridad, es decir, no se pueden trocear a gusto de quien sea ni, desde luego, atribuir sus obras a otro".
Para Leoncio López-Ocón, investigador del CSIC, historiador de la ciencia y autor de diversos trabajos sobre Cajal, "es el momento de que todos los que nos hemos interesado por Cajal nos animemos y que venga otra fase: tenemos que conseguir que la obra de Cajal llegue al máximo número de lectores, y ahora, si las obras son de dominio público, será más fácil. Faltan ediciones críticas de los textos y falta, sobre todo, un gran sitio web, como lo hay de los grandes científicos Darwin o Pasteur, en el que se reúna toda su obra, incluidas cartas, el gran archivo, en el que no ha sido fácil investigar hasta ahora, para que sea accesible para todos. El que pase a ser de dominio público posibilitará ese salto, que no haya restricciones al acceso a su obra".