Translate

Nuevo libro

La memoria humana: Aportaciones desde la neurociencia cognitiva

Antonio L. Manzanero y Miguel Ángel Álvarez
Madrid: Pirámide, 2015
ISBN: 978-84-368-3440-6

Índice:
Prólogo; 1. Introducción al estudio de la memoria; 2. Fundamentos psicobiológicos de la memoria; 3. Modelos cognitivos de memoria; 4. Sistemas de memoria, procesos de recuperación automática y conciencia; 5. El papel del contexto en la memoria; 6. Emoción y memoria; 7. Déficit y alteración de la memoria: olvido, falsas memorias y amnesias; 8. La memoria autobiográfica; 9. La memoria durante el ciclo vital; 10. Memoria de testigos; Bibliografía



Dentro del proceso de memoria han sido múltiples las aproximaciones y los modelos que han tratado de explicarlo. En esta obra se habla tanto de lo cognitivo como de lo neurocientífico, y en cada capítulo los autores van contando diferentes aproximaciones a múltiples problemas relacionados con los procesos de memoria, aproximaciones tanto descriptivas como funcionales. Cuentan desde la topografía de las distintas áreas cerebrales o zonas que se estimulan al realizar tareas conductuales de memoria, hasta la explicación que tratan de darnos los investigadores que se han acercado a diseccionar estos problemas desde la psicología experimental o clínica. Es una obra excepcionalmente completa sobre la memoria. Su extensión permite abordar los distintos ámbitos desde los que considerar y estudiar la memoria, con una exposición atractiva, aunque no exenta de complejidad y conocimientos técnicos.

Se crea la Academia de Psicología de España

BOE Nº131 de 2 de JUNIO de 2015


Real Decreto 378/2015, de 14 de mayo, por el que se crea la Academia de Psicología de España y se aprueban sus Estatutos.
 
Desde finales del siglo XIX, y a un ritmo acelerado en el siglo XX, la Psicología se ha ido configurando a un tiempo como ciencia positiva y como campo de intervención aplicado a problemas individuales y sociales. Como ciencia, la Psicología se halla simultáneamente vinculada a las disciplinas sociales y a las propias del ámbito de la salud. Está próxima a las Ciencias Biológicas, en particular al mundo de las Neurociencias, hoy en plena expansión, mientras que por otro lado mantiene conexiones con la Sociología, la Antropología y las ciencias de la cultura. Por otra parte, ha logrado una amplia generalidad de técnicas de intervención, con instrumentos en buena medida estandarizados, y con posibilidades muy grandes de aplicación a los diversos campos de la actividad humana, desde la educación y la clínica, a las áreas más específicas del mundo deportivo, el asesoramiento legal, o la intervención en los campos penitenciario, forense, de mediación en conflictos, de marginación y dependencia, y para las organizaciones empresariales y sociales.

La creciente capacidad de la Psicología para describir, explicar y modificar las situaciones que se producen dentro del mundo de las relaciones humanas, ya sea en el nivel estrictamente interindividual, de persona a persona, como en los niveles grupales y colectivos, ha hecho de ella un saber esencial para hacer frente a los problemas sociales, así como una pieza clave en los esfuerzos por alcanzar un conocimiento profundo de la realidad del ser humano, cuyo comportamiento y cuya mente constituyen el campo de sus indagaciones. En los más diversos lugares y países, la investigación científica y la práctica psicológica han mostrado disponer de un abanico de procedimientos y métodos de acción eficaz, que hace de estos conocimientos unos saberes muy útiles socialmente, y muy relevantes en su dimensión teórica antropológica.

Esta actividad científica, social y aplicada, guiada por una vocación personal y un compromiso profundo con la sociedad, es hoy en todas partes objeto de una reflexión y una atención que aconsejan la creación de instituciones del máximo rango intelectual para que sirvan de apoyo y den criterios científicos, desde los que asentar reglas, formular ideales y evaluar resultados. Tanto la investigación rigurosa como la práctica misma, han hecho necesarias la reflexión evaluadora y la consideración rigurosa de amplias miras, que es una finalidad propia de las Academias.

Se constata, por tanto, que la Psicología es actualmente un ámbito del saber consolidado y con entidad propia, que sin embargo no está específicamente cubierto por ninguna Academia de ámbito nacional existente.

La disposición adicional segunda del Real Decreto 1160/2010, de 17 de septiembre, por el que se regula el Instituto de España, ha reglamentado los aspectos esenciales de la creación de Academias de ámbito nacional, que deberá hacerse por real decreto del Gobierno, a propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, previo informe del Instituto de España y, en su caso, de la Academia o Academias de ámbito nacional más directamente relacionadas con las materias de que se trate. El real decreto de creación de la Academia incluirá la aprobación de sus primeros Estatutos, los cuales deberán contener como mínimo su denominación, objetivos y funciones, organización, derechos y deberes de los académicos y académicas, y medios económicos para su funcionamiento. Desde el momento de su creación, la Academia tendrá personalidad jurídica y capacidad para el cumplimiento de sus fines.

En su virtud, a propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, previo informe del Instituto de España y de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 14 de mayo de 2015,


DISPONGO:


 Artículo único. Creación de la Academia de Psicología de España.

1. Se crea la Academia de Psicología de España como corporación de derecho público de ámbito nacional.

2. La Academia se regirá por los Estatutos que se incluyen como Anexo de este real decreto y por su Reglamento de régimen interior.

Disposición adicional primera. Promoción de las mujeres.

1. En el Reglamento interno de la Academia se procurará la inclusión de medidas dirigidas a promover la presencia de mujeres tanto en los órganos de gobierno como en la comunidad académica.

2. Todos los preceptos de los Estatutos deben interpretarse en el sentido de que la condición académica y los cargos académicos pueden ser ostentados tanto por hombres como por mujeres.

Disposición adicional segunda. Constitución de la Academia.
 
1. La Academia de Psicología de España se constituirá mediante el nombramiento directo por parte del Ministro de Educación, Cultura y Deporte, en el plazo de cincuenta días naturales desde la entrada en vigor de este real decreto, de un máximo de nueve Académicos y Académicas de Número.

2. Para esos nombramientos, deberán cumplirse las condiciones para ser Académico o Académica de Número, exigidas en los artículos 7 y 8 de los Estatutos de la Academia, que se aprueban por el presente real decreto. Se procurará que estén representados los diversos campos que se incluyen en el ámbito de la Academia, y que exista una presencia proporcionada de hombres y mujeres. Los posibles candidatos deberán ser propuestos por alguna de las siguientes instituciones, designándose un máximo de:

a) Tres de entre las personas docentes e investigadoras de reconocido prestigio propuestas por las Universidades españolas que tengan implantados estudios oficiales en Psicología.

b) Tres de entre las personalidades de reconocido prestigio propuestas por el Consejo General de los Colegios de Psicólogos de España. 

 c) Tres de entre los Académicos y Académicas pertenecientes a las Reales Academias de ámbito nacional, propuestos por éstas o por el Instituto de España, y relacionados con el ámbito de la Psicología. 

3. Las personas nombradas de acuerdo con los apartados anteriores manifestarán de modo fehaciente, ante el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la aceptación de su nombramiento, en el plazo de un mes, lo que supondrá la toma de posesión de sus plazas.

4. Finalizado el proceso de toma de posesión, en el plazo de un mes se reunirán los primeros Académicos y Académicas de Número, para celebrar la sesión constitutiva de la nueva Academia. Esta sesión será presidida por la persona de mayor edad, ejercerá la secretaría la persona de menor edad, y en ella se procederá a la elección de una Junta de Gobierno provisional, con el fin de realizar todas las actividades de cualquier orden necesarias para la puesta en funcionamiento de la Academia.

5. La celebración de la sesión constitutiva, de la que se levantará acta que se comunicará al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, supondrá la creación efectiva de la Academia, a efectos de la adquisición de su personalidad jurídica y de la capacidad para el cumplimiento de sus fines.

6. Los restantes Académicos y Académicas de Número serán elegidos posteriormente por la Junta General, de acuerdo con lo establecido en los Estatutos que se aprueban.

7. En el plazo máximo de seis meses desde la constitución de la Academia, la Junta General, conformada con los Académicos y Académicas de Número existentes en ese momento, elegirá la Junta de Gobierno de la Academia, según lo dispuesto en los Estatutos de la Academia.

Disposición final única. Entrada en vigor.


El presente real decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

Dado en Madrid, el 14 de mayo de 2015.


FELIPE R.

El Ministro de Educación, Cultura y Deporte,
JOSÉ IGNACIO WERT ORTEGA


 

La (enorme) capacidad humana para sobrevivir tragedias, vista por la ciencia

Un grupo de investigadores estadounidenses pudo medir los niveles de satisfacción de gente que ha superado desastres

 
Carlos Carabaña
24 ABR 2015

 
Un soldado británico rescata un cachorro alemán en las
ruinas de Geilenkirchen en noviembre de 1944 / Cordon Press
En 2003, unas mil parejas con hijos y bajos ingresos se apuntaron a un estudio universitario que se estaba haciendo en Nueva Orleans (EE UU). Tenía como objetivo aumentar el nivel de la educación en los centros públicos de enseñanza superior (los community colleges) y, para ello, se estudiaría el estatus económico, los lazos sociales y la salud mental y física de los participantes a lo largo de los años. El 29 de agosto de 2005, todo cambió: el huracán Katrina tocó tierra y dejó tras su paso 1.800 muertos y más de la mitad de la ciudad destruida. De repente, la encuesta trocó en una oportunidad única para analizar mediante nuevas preguntas cómo afecta un desastre de tales proporciones en familias desfavorecidas. Usando esos datos, acaba de publicarse en Journal of Happiness Studies un análisis que asegura que los niveles de felicidad se recuperan mucho más rápido de lo que se podría imaginar.
La felicidad de los supervivientes descendió cuando se les preguntó el año del Katrina. Cuatro años después, la mayoría de las mujeres habían vuelto a niveles previos al desastre
“Uno de los elementos más interesantes de nuestra investigación es que teníamos datos sobre la felicidad de los supervivientes de Katrina, en nuestro caso mujeres, un año antes del huracán, un año después, y cuatro años después”, explica en un correo electrónico Rocio Calvo, ayudante de docencia en el Boston College’s School of Social Work y autora principal del estudio. “Dado lo impredecible de los desastres naturales y la dificultad de localizar a los supervivientes después de que hayan sido desplazados, teníamos una base de datos única que permitía investigar las consecuencias de uno de los peores desastres naturales ocurridos en el país en las felicidad de las supervivientes”.
Con una de 491 mujeres, el análisis define la felicidad o satisfacción vital como "la evaluación personal de la vida en general compuesta por una dimensión cognitiva a largo plazo y por una dimensión temporal afectiva". Para medirla, usaron la siguiente pregunta: "Si considera su vida en general en este momento, ¿cómo de feliz o infeliz diría usted que es?" Había cuatro grados de respuesta, desde "No soy nada feliz" a "Muy feliz".
"Una vez observado el patrón de felicidad de la mayoría de supervivientes, estábamos interesados en investigar que factores estaban asociados con la recuperación de las satisfacción vital, o felicidad, de las mujeres": quienes no recuperaron los mismos niveles eran las que estaban solas
Lógicamente, la felicidad de los supervivientes descendió significativamente cuando la pregunta se realizó al año del desastre. La sorpresa vino al repetirla cuatro años después. La mayoría de las mujeres habían vuelto a niveles previos al desastre. “No deja de ser sorprendente y esperanzador porque es un indicador de la gran capacidad de superación y adaptación del ser humano, incluso tras haber experimentado circunstancias extremadamente difíciles”, razona Calvo.
“Una vez observado el patrón de felicidad de la mayoría de supervivientes, estábamos interesados en investigar que factores estaban asociados con la recuperación de las satisfacción vital, o felicidad, de las mujeres”, cuenta. De la muestra, solo 38 mujeres no recuperaron los niveles previos. Todas tenían en común que vivían solas y percibían que tenían menos gente a su alrededor que las valorara. Calvo arguye que al trabajar con supervivientes de desastres naturales u otras circunstancias traumáticas, permitirles restablecer sus mecanismos de apoyo comunitario es tan vital como proporcionar recursos y dinero.
“Estos resultados van en línea con otros estudios que demuestran que una de las claves de la felicidad se encuentra en las relaciones personales y en el apoyo que recibimos de los demás”, concluye. Aplíquense el cuento.

Esculpir el propio cerebro

Abundantes ensayos se ocupan del cerebro, ese ‘órgano de pensar’ que nos sigue fascinando

1 JUL 2014
 
 .
Hace ya tiempo que la dualidad mente-cerebro dejó de ser tal. Hay una estructura compleja, lo más complejo que conocemos, en la que reside el pensamiento, lo que nos hace humanos, y no hay una dualidad inexplicada sino una ficción largamente alimentada. Los cien mil millones de neuronas que se calcula que hay en nuestro cerebro, más o menos el mismo número de estrellas que se considera que hay en nuestro barrio cósmico, en la Vía Láctea, son aún un continente por descubrir completamente, como el universo. Son las dos grandes regiones de conocimiento que aún nos retan, las grandes lagunas de ignorancia que aún tenemos que rellenar. Pero los abundantes ensayos que sobre el cerebro aparecen en las librerías ya dejan claras algunas cuestiones, entre ellas que el cerebro es una máquina muy compleja, ni más ni menos, y que seguimos fascinados por él, sobre todo porque seguimos fascinados por nosotros mismos.
Dibujo del corte horizontal del centro cerebroide dela sepia realizado por Ramón y Cajal hacia 1917
El neurólogo holandés Dick Swaab, director del Instituto Holandés de Neurociencias, lo tiene claro: "La mente es el resultado del funcionamiento de nuestros cien mil millones de neuronas, y el alma, un malentendido. El uso universal del concepto de alma parece estar basado solamente en el temor que el ser humano tiene a la muerte, el deseo de volver a ver a los seres queridos y la errónea y arrogante idea de que somos tan importantes que algo de nosotros debe quedar a nuestra muerte". En su Somos nuestro cerebro, un ensayo que ha tenido un notable éxito internacional, explora la esencia humana viajando a los entresijos del órgano de pensar, ese poco más de kilo y medio de sesos que hacen posible que apreciemos la magia de un cuento de Cortázar o que derramemos alguna lágrima escuchando un cuarteto de Mozart. Un kilo y medio cuya manera de actuar nos hace distintos de cualquier otro ser vivo sobre el planeta. No en vano es, que sepamos, el objeto más complejo del sistema solar.
Lo sabemos, entre otras razones, porque hemos aprendido más sobre las funciones del cerebro en los últimos 15 años, gracias a las técnicas de imagen de resonancia magnética y a sus sucesoras, que en toda la historia precedente. Hasta entonces el cerebro se estudiaba directamente y comparándolo con el de otros animales, diseccionando cerebros humanos dañados en autopsias y mediante electrodos. La física hoy, sin embargo, permite ver los pensamientos, tal y como relata el físico teórico y divulgador Michio Kaku. "Sabemos más de la mente gracias a la física y a la biología que a la filosofía o la psicología".
Kaku hace, pues, un viaje que comienza con un accidente, el que sufrió en 1848 Phineas Gage, trabajador de los ferrocarriles en EE UU al que una barra de hierro atravesó el cerebro; no sufrió daños demasiado graves y, de hecho, pudo seguir trabajando, pero le cambió bastante el carácter. De la anécdota a la categoría, El futuro de nuestra mente revisa de manera exhaustiva lo que sabemos del cerebro, las técnicas que nos han permitido llegar hasta aquí, y trata de atisbar, mirando desde la física, hasta dónde puede llegar gracias a la combinación de conocimientos y destrezas, de la ingeniería a la neurociencia, para hacer aún más potente esta máquina de pensar. De momento, dice Kaku, ya hemos conseguido que la telequinesis, el mover objetos con la mente, empiece a ser una realidad, no como anunciaban los profetas de las falsas ciencias, con el poder de la mente de uno, sino gracias al poder de la mente de muchos, gracias a la tecnología. Y estamos solo al principio, dice este físico.
No hay que tener miedo a las ideas y a las novedades, los productos del cerebro (en puridad, encéfalo; el cerebro es solo una parte del todo que supone el conjunto de sesos, aunque siempre se toma la parte por el todo). Eso dice al menos una de las personas que a lo largo del siglo XX más se han destacado en la comprensión de su funcionamiento, la investigadora italiana Rita Levi-Montalcini, nacida en 1909, en plena época gloriosa de Cajal, y muerta en 2012. Poco antes de morir terminó de repasar los pequeños ensayos que componen este libro póstumo, Atrévete a saber, en el que repasa los temas que durante tanto tiempo le han sido tan queridos, como "las razas no existen, existe el racismo", y que fue publicando en la revista Newton. Es, en todo caso, una delicia encontrarlos aquí reunidos y comprobar la vitalidad y la frescura de la mente de Levi-Montalcini, premio Nobel en 1986, que terminó de revisarlos a los 95 años.
Era una prueba de que no es una fatídica e inexcusable realidad el que el cerebro, pasada una edad, se deteriore hágase lo que se haga. Es verdad que es común encontrar problemas cognitivos en muchas personas de edad avanzada, pero muchas otras mantienen la lucidez sin lagunas. A estudiar esto dedica Elkhonon Goldberg su ensayo La paradoja de la sabiduría. Lejos de los libros de autoayuda —que no haya equívocos entre nosotros—, Goldberg, catedrático de la Universidad de Nueva York y director del Laboratorio de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo, refuta, como tantos otros desde hace pocas décadas, una de las pocas afirmaciones de Cajal que el tiempo ha superado: "Las vías nerviosas son algo fijo, acabado, inmutable. Todo puede morir, nada renacer". Hoy sabemos que las neuronas conservan la plasticidad y la capacidad de cambiar su uso dependiendo de diversos factores. Otra cita de Cajal avala también esta visión: "Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro".
Así, dice Goldberg, "las estaciones de la mente no implican un declive en todos los aspectos, al envejecer se consiguen algunas importantes ganancias mentales". Pese a que el cerebro, al igual que el resto del cuerpo, envejece y pierde facultades, gana lo que se denomina "pericia cognitiva, que tiene la extraña habilidad de resistir los efectos indeseados del envejecimiento" y que se relaciona con la competencia y la sabiduría. Al envejecer, "parece que no todo sean malas noticias". El escritor húngaro Sándor Márai lo expresa de otra manera en sus Diarios 1984-1989: "No es bueno dejarse envejecer por la vejez".
De fisiología al día a día y a la manera de Stephen Jay Gould, o más propiamente, dado el tema, de Oliver Sacks o de Vilayanur Ramachandran, El escritor que no sabía leer y otras historias de neurociencia nos lleva a través de breves ensayos a descubrir el cerebro por el camino de hechos concretos, pequeñas historias en las que se muestran comportamientos, sucesos o personajes singulares, de cada uno de los cuales se extrae una lección sobre nosotros mismos. José Ramón Alonso, catedrático de biología celular y director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León, es un divulgador entusiasta y eficaz que une el sentido del humor con el rigor, la sencillez con la hondura y la precisión con la elegancia. En este libro sabremos de la importancia de la siesta para el cerebro, la memoria temprana, la frenología, Gulliver y otras muchas cuestiones que no nos dejarán indiferentes. Este libro fue, además, premio Prisma Casa de las Ciencias del Ayuntamiento de A Coruña al mejor texto inédito en el año 2013.
El mismo autor, José Ramón Alonso, que fue rector de la Universidad de Salamanca, acaba de publicar Neurozapping, un repaso a las series de televisión desde el punto de vista de la neurociencia. Desde el conocido síndrome de Asperger que sufre el protagonista de The Big Bang theory, Sheldon Cooper, hasta House y la mentira, Porky y la tartamudez, Pokémon y la epilepsia, y las chicas de oro y la buena vejez, entre otros, el repaso es extraordinariamente sugestivo por lo próximos que nos resultan los personajes y lo poco que les hemos mirado desde el punto de vista neurológico.
Este libro nació tras una entrada en su blog UniDiversidad precisamente sobre Sheldon Cooper. Para muchos lectores que de una forma o de otra tenían relación con personas aquejadas del síndrome de Asperger, fue la primera vez que leían explicaciones claras y, sobre todo, en un entorno positivo. Tras el éxito de esa entrada, difundida por todo el mundo de habla hispana, Alonso decidió ampliar el tiro y ocuparse de más problemas neurológicos encarnados por personajes de series televisivas. La divulgación, como es sabido, encuentra su materia prima en cualquier lugar, porque en cualquier lugar al que miremos hay ciencia, incluida la mecánica del propio acto de mirar. Así, con materiales próximos, el trabajo de Alonso, que parte de más cerca, llega más lejos. Y nos ayuda a conocer mejor la maravillosa máquina de pensar, ese órgano que con el 2% del peso del cuerpo consume el 20% de la energía. Aunque luego no se puedan pesar los pensamientos, ni la conciencia.

________________________________________________

Ramón y Cajal, por fin para todos

Antonio Calvo Roy
Santiago Ramón y Cajal es el científico español más notable de todos los tiempos. Pocos en el mundo de la ciencia consiguen darle la vuelta a la manera en que todos sus colegas ven su campo de investigación, y Cajal lo hizo. Hasta que él demostró lo contrario, y no le fue nada fácil hacerlo, se pensaba que todos los tejidos de todos los órganos estaban formados por células independientes menos uno, el cerebro, que estaba configurado por una red. Y frente a los reticularistas, Cajal sostuvo, casi en solitario, el neuronismo que resultó ser cierto.
Además, es relevante por la escuela que fue capaz de crear y porque sus investigaciones han sido corroboradas siempre que una técnica más precisa permitía ver con más detalle las neuronas. Y sigue siendo un científico vivo y citado gracias a la precisión de sus hallazgos y a la agudeza de sus descripciones. Cajal, hombre prolífico, nos legó, además de sus trabajos científicos, otro tipo de literatura, en forma de memorias, en su célebre discurso de ingreso en la Academia de Medicina que dio origen a Reglas y consejos para la investigación científica, en forma de reflexiones más o menos acertadas y también en relatos fantásticos, sus célebres Cuentos de vacaciones. Y ahí siguen todos ellos, más o menos reeditados, pero, para nuestra vergüenza nacional, sin que haya habido todavía ni una sola edición crítica de ninguno de ellos. De algunos, sobre todo de Reglas y consejos, ha habido decenas de ediciones en español y otros muchos idiomas, y lo más parecido a una edición crítica es la publicada en 2005 por Leoncio López-Ocón; en realidad, un estudio sobre este trabajo de Cajal con varias miradas diferentes.
Sin embargo, no es una falta que pueda ponerse en el debe de los historiadores de la ciencia. El celo de los descendientes que se han hecho cargo de la gestión de los derechos de autor ha sido tal que ha hecho imposible llevar a cabo ediciones críticas. Pero este año, 2014, se acaba con esa imposibilidad. Que no sepamos aún con detalle por qué dice lo que dice en sus memorias, qué calla y por qué, qué necesita más explicación, a qué se refieren pasajes oscuros, cómo y por qué pudo hacer algunas de las cosas que hizo y que le convirtieron en el único premio Nobel español (Ochoa cuenta como estadounidense) es una extraña situación que podría acabar en breve.
Los derechos de autor de quienes murieron antes de 1987 duran 80 años. Eso significa que Cajal, que murió en 1934, hará justo 80 años en noviembre de este año, por lo que sus obras pasan a ser de dominio público. Ya no habrá que pedir permiso a los herederos para publicar su obra, condición indispensable de una edición crítica de sus memorias o de cualquier otra de sus publicaciones. "El 1 de enero del año siguiente al que se cumplan 80 de la muerte los derechos pasan a dominio público", dice José Rodríguez Tapia, catedrático de derecho civil en la Universidad de Málaga y experto en propiedad intelectual. "A quienes murieron antes de diciembre de 1987 se les aplica la ley de 1879". Por lo tanto, desde enero de 2015 "sus obras pasan a dominio público y cualquiera pude reproducirlas, aunque siempre deberá respetar la paternidad y la integridad, es decir, no se pueden trocear a gusto de quien sea ni, desde luego, atribuir sus obras a otro".
Para Leoncio López-Ocón, investigador del CSIC, historiador de la ciencia y autor de diversos trabajos sobre Cajal, "es el momento de que todos los que nos hemos interesado por Cajal nos animemos y que venga otra fase: tenemos que conseguir que la obra de Cajal llegue al máximo número de lectores, y ahora, si las obras son de dominio público, será más fácil. Faltan ediciones críticas de los textos y falta, sobre todo, un gran sitio web, como lo hay de los grandes científicos Darwin o Pasteur, en el que se reúna toda su obra, incluidas cartas, el gran archivo, en el que no ha sido fácil investigar hasta ahora, para que sea accesible para todos. El que pase a ser de dominio público posibilitará ese salto, que no haya restricciones al acceso a su obra".

El PP abandona el Pleno de Toledo para no escuchar a padres de niños con cáncer

 

 

En el momento en que una representante de los padres de los niños enfermos de cáncer del Hospital de Toledo tomaba la palabra, los concejales del Grupo Municipal del Partido Popular abandonaron el Pleno, con la excepción de Ana Isabel Bejarano.
El colectivo intentó entregar una copia del documento que se iba a leer en la sesión a Arturo García Tizón, presidente de la Diputación de Toledo, quien lo rechazó afirmando que no le interesaba.

En el Pleno del Ayuntamiento de Toledo, celebrado esta tarde, María Luisa Gómez representante del colectivo de madres y padres de niños oncológicos atendidos en el Hospital Virgen del Valle de Toledo ha leído unas palabras sobre la situación de dura carencia a la que se han visto sometidos estos pacientes en los últimos meses.

Pleno municipal de Toledo, sin representación del Partido Popular
Pleno municipal de Toledo, sin representación del Partido Popular
En el momento en que Gómez se disponía a tomar, los concejales del Grupo Popular, con la excepción de la concejal Ana Isabel Bejarano, se han ausentado de la sala, al igual como ocurrió el pasado 16 de enero, a raíz de las denuncias de la Asamblea por la Defensa de la Sanidad Pública. En el momento de la retirada, los padres increparon a los concejales, preguntándoles por qué se iban, a lo que los concejales se limitaron a responder que 'entendían su situación', abandonando la sala. Mientras los concejales salían de la sala, uno de los padres se ha dirigido a Arturo García-Tizón, concejal, presidente de la Diputación y del PP provincial para hacerle entrega de escrito, pero el político rechazó el documento, afirmando que no sentía interés por el mismo.

En el documento, los padres hicieron un llamado para dar a conocer la 'indefensión que sufren nuestros hijos oncológicos', debido a la falta de personal e instalaciones apropiadas en el Hospital Virgen de la Luz de Toledo. Tal como han comunicado, este colectivo ya se ha dirigido a la Dirección del complejo hospitalario, para sólo recibir una respuesta de 'paciencia y tiempo' por parte del Gerente del Hospital, Carlos Alberto Arenas.  Ante esta respuesta, los padres afirman que "el cáncer que padece nuestros hijos no entiende de tiempo ni esperas", por lo que exigen una mejora en la calidad de los tratamientos e instalaciones del Hospital en Toledo, porque no aceptan la solución de ser derivados a hospitales fuera de Castilla-La Mancha.

Así, exigen que el hospital de día sea de uso exclusivo para niños hematoncológicos, y que se amplíe su horario del actual de 8.00 a 15.00 horas, hasta las 22.00 horas y que se evite el uso que se le da en 'muchas ocasiones' como sala de espera de cirugía pediátrica. Por otro lado, en el caso de hospitalización, se pide que se habiliten habitaciones exclusivas para el tratamiento de oncología infantil, sobre todo para aquellos pacientes que estén siendo tratados con quimioterapia. Esto se repite en las Urgencias pediátricas, donde se señala que es necesario un espacio único, adecuado a las características oncológicas de los niños, junto a un personal especializado.

Los padres señalan que 'más allá de ideologías, está el bienestar y la salud de nuestros hijos', y que son conscientes de que estas medidas exigirían la contratación de más personal, facultativo y de enfermería, pero que es necesario debido a las peculiaridades y al alto riesgo que corren los niños enfermos.
Durante el Pleno se aprobó una moción de apoyo al colectivo de los familiares de niños enfermos con cáncer, propuesta por Izquierda Unida, junto a los votos del PSOE e Izquierda Unida.


 __________________________________________________

Los niños con cáncer, sin palabras en la televisión de Castilla-La Mancha


Las declaraciones de la portavoz del Partido Popular fueron la cobertura del incidente, que no incluyó ni las exigencias o declaraciones de los padres en el Pleno.
Rótulos como “El alcalde permite insultos inauditos en el pleno” y apreciaciones que relatan cómo el evento estuvo ‘desbordado con simpatizantes del PSOE’, han sido las prácticas denunciadas por el comité de trabajadores del ente autonómico.


En la televisión de Castilla-La Mancha, respecto al denunciado caso del abandono del Pleno Municipal al tomar la palabra los padres de niños enfermos de cáncer, las declaraciones de Claudia Alonso, portavoz del Partido Popular, sin dar pie a explicar las exigencias y demandas del colectivo de pacientes infantiles de oncología. Los sindicatos con presencia en el comité de trabajadores, con la excepción de Unión Sindical Obrera, de la cadena han trasmitido comunicados denunciando el tratamiento de la cadena regional de un hecho de gran repercusión.
Comisiones Obreras y la Confederación General del Trabajo hicieron llegar su apoyo a las familias, señalando el rechazo al comportamiento de los concejales y al tratamiento informativo del ente autonómico, al que señalaron como una manera de silenciar las opiniones de ‘plataformas sociales’ dentro de un medio de información de carácter público, políticas de trabajo que se han denunciado de forma reiterada por el comité de trabajadores de la cadena.
Unión General de Trabajadores han hecho público un comunicado en el que se denuncia también un “nuevo acto de manipulación informativa”, el que han calificado de burdo e intolerable, añadiéndose el factor de niños con graves problemas de salud. El sindicato ha indicado que “una vez más”, la televisión pública ha funcionado como portavoz de los intereses de un solo partido, silenciando las opiniones y negando el derecho de expresión al colectivo de los padres. Además, han señalado que este tipo de comportamientos transgreden claramente las responsabilidades y obligaciones éticas de los periodistas, que se reflejan en la Ley de Creación del Ente Público de Radio-Televisión de Castilla-La Mancha, la que “parece desconocer que se debe a todos los castellano-manchegos y no sólo a los dirigentes del Partido Popular”.
Los trabajadores y trabajadoras de la RTV de Castilla-La Mancha quieren manifestar su repulsa por tales actuaciones, que transgreden claramente la legislación laboral española, el código ético de los periodistas y las obligaciones que nos atribuye la Ley de Creación del Ente Público de Radio-Televisión de Castilla-La Mancha. Esa Redacción paralela que está montando la actual Dirección de RTVCM parece desconocer que se debe a todos los castellano-manchegos, y no sólo a los dirigentes del Partido Popular.

________________________________________________________

Carta de un padre de una niña con cáncer

Fernando estuvo presente en el Pleno municipal, y cuenta sus emociones tras esta experiencia de "denigración, maltrato y desprecio".


Fernando entrega los manifiestos a los concejales del PP que abandonan el pleno
Fernando entrega los manifiestos a los
concejales del PP que abandonan el pleno
Mi nombre es Fernando, padre de una joven oncológica actualmente en tratamiento, en el hospital «Virgen de la Salud» de Toledo.
Me dirijo a todos los ciudadanos para que escuchen las verdades de un padre que asistió al pleno del día 15 de mayo del 2014, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Toledo, un pleno en el que se denigró, maltrató y despreció a unos padres que en ningún momento, repito, en ningún momento faltaron al respeto, a ningún representante de la ciudadanía, solo los miembros del Grupo Municipal del Partido Popular faltaron a las más elementales leyes de humanidad, dignidad y respeto. Solo una señora del grupo se quedó en su asiento, Ana Isabel Bejarano, a la cual le agradecimos su humanidad, dignidad, y actitud ante nuestras reivindicaciones.
El resto de miembros del PP abandonaron sus asientos, el señor Arturo García-Tizón el primero, al cual le quise entregar el documento que se iba a leer. Y me respondió y cito palabras textuales: «no me importa nada» y solo pude contestarle: «soy padre de una niña oncológica» y volvió a decir «no me interesa». La sensación de impotencia que sientes, ante estas palabras realizadas por un representante de los ciudadanos, que ante todo se debe a la ciudadanía,la falta de la más mínima humanidad, comprensión, tacto y respeto no solo a los padres (también faltó a nuestros hijos, que ya tienen bastante con el calvario que pasan), hace que este señor no merezca la calificación de persona, y menos de ser representante del pueblo.
En lo más profundo de mis convicciones humanas, sociales e ideológicas me pregunto ¿en qué estamos fallando cuando personas de esta catadura moral y humana pueden llegar a gobernar a nuestra sociedad? Concienciémonos de todo lo ocurrido, tenemos todavía tiempo para cambiar esta sinrazón que siempre ataca a los más débiles.
Gracias por su tiempo, el que tal vez falte a nuestros hijos.

Nuevo libro


 
Avances en Psicología del Testimonio

Antonio L. Manzanero y José Luis González
Santiago de Chile: Ediciones Jurídicas de Santiago (2013)

Índice:
Prólogo. Desarrollo de la Psicología del Testimonio. Factores de influencia sobre la exactitud de las declaraciones. Obtención de la declaración. Falsas declaraciones. La identificación de los agresores. Factores de influencia en los procesos de identificación de personas. Detección de mentiras y credibilidad. Evaluación Holística de la Prueba Testifical (HELPT). Anexos. Referencias. 

Las universidades españolas y los rankings internacionales: una flagelación infundada y estéril

Eldiario.es
Carlos G. Figuerola / Profesor Doctor Dto. Informática Universidad Salamanca

enlace

- El sistema universitario español ocupa puestos que oscilan entre el 7 y el 13, según rankings, metodologías y aspectos a valorar. A lo mejor no es para tirar cohetes, pero tampoco parecen tan malos resultados
- Ciertamente el sistema universitario español es mejorable y tiene desequilibrios importantes y disfunciones que deben corregirse; pero no es el desastre que algunos quieren hacer ver
Fachada del edificio histórico de la Universidad de Salamanca.
Fachada del edificio histórico de la Universidad de Salamanca.
De un tiempo a esta parte parece que los medios, y no sólo ellos, muestran un cierto interés por los llamados rankings universitarios, esas clasificaciones de universidades que parecen servir para diferentes propósitos, desde facilitar la elección de universidad a los futuros alumnos hasta funcionar como base para la elaboración de reformas universitarias.
En ocasiones, algunos de esos rankings actúan como sustento a corrientes de opinión que, apoyándose en una supuesta posición lamentable del sistema universitario (público) español, extrae la conclusión de que es necesaria una urgente reforma del mismo, como es el caso del famoso informe de expertos elaborado a instancias del ministro Wert. Esta misma corriente de opinión, expresada de forma más cruda a través de artículos y comentarios en la eufemísticamente llamada 'prensa de combate', acaba en la conclusión de que, a la vista, según los rankings, de los pésimos resultados de las universidades (públicas) españolas, es mejor no malgastar el dinero del contribuyente en financiar universidades inútiles: el que quiera tener estudios universitarios, que se los pague de su bolsillo.
Así, el más citado de todos esos rankings es el de Shangai. Éste ha conseguido cierta difusión mediática, aún cuando en el mundo científico y académico está bastante desacreditado. Un vistazo a su metodología nos puede dar algunas pistas: lo que sus autores llaman 'Calidad de la Enseñanza' sólo vale un 10 por ciento de la puntuación final. Pero es que esa 'Calidad de la Enseñanza' se reduce sólo a un recuento de los antiguos alumnos de cada universidad que más tarde han obtenido el Premio Nobel.
La calidad del staff académico de cada universidad vale un 20 por ciento, pero se evalúa teniendo en cuenta la cantidad de profesores que han obtenido el Premio Nobel en las áreas de Física, Química, Medicina o Economía, o la Fields Medal en Matemáticas, exclusivamente.
La calidad en la investigación vale el 40 por ciento de la puntuación de cada universidad y, de ella, la mitad (el 20 por ciento del total) se obtiene en base a los artículos científicos publicados en las revistas Science y Nature. Hay muchos campos o disciplinas no presentes en ninguna de estas dos revistas, de la misma forma que hay también muchos -muchísimos- artículos de elevadísima calidad e impacto que no se han publicado ni en Science ni en Nature, sino en otras revistas que no se tienen en cuenta.
En referencia al ranking de Shangai, es frecuente leer que no hay ninguna universidad española entre las primeras 200. Es cierto, pero casualmente la universidad 201 sí es española, y entre las siguientes tenemos más. En ese ranking de Shangai España ocupa el puesto 11 por número de universidades entre las Top 500 (ámbito mundial).
El ranking conocido como THE ( Times Higher Education) valora bastantes más aspectos, y tiene el importante apoyo de Thomson Reuters, de manera que, para puntuar la investigación científica utiliza los datos de citas e impacto de las aproximadamente 12.000 revistas científicas de todos los campos indizadas por el Thomson Reuters' Web of Science. En este ranking España empata con Taiwan en el puesto 13 entre las Top 400 de todo el mundo.
El Ranking Web of Universities mide la presencia en el web de más de 21.000 instituciones de educación superior de todo el mundo. La presencia web no es el número de visitas, sino índices más complejos basados en el número y la calidad de páginas web y otros recursos (como PDFs, PowerPoints, etc.), y en los enlaces recibidos desde otras universidades y otros lugares. Lejos de valorar un aspecto específico, sus autores defienden que el web de una universidad es un reflejo bastante fiel de la actividad global de ésta, no sólo de la actividad institucional propiamente, sino también de la actividad menos formal, dado que tienen en cuenta no solamente los portales institucionales de cada universidad, sino también los sitios web de departamentos, grupos de investigación, asociaciones de estudiantes, páginas personales de profesores, etc.. La idea es discutible, pero a estas alturas del verano, con veintitantos años de web a las espaldas, probablemente no andan tan descaminados.
Sea como fuere, España ocupa el lugar 7 entre las primeras 500 de todo el mundo.
El Centro de Estudios en Ciencia y Tecnología de la Universidad de Leiden elabora también un prestigioso ranking, que intenta evaluar la productividad científica de las universidades a partir de estudios bibliométricos, es decir, analizando la producción de artículos, ponencias y comunicaciones en congresos, etc. a partir de las bases de datos del Thomson Reuter's Web of Science sobre Ciencia y Ciencias Sociales. Humanidades y Artes no son valoradas en este ranking, al considerar que la información bibliométrica disponible en estas ramas del conocimiento es poco precisa. En este ranking España ocupa la posición 10 entre las 500 primeras del mundo.
Menos conocido por el público en general pero de gran prestigio en el mundo académico está el ranking elaborado por SciMago. Éste es un ranking exclusivamente centrado en la investigación. SciMago colabora con Scopus, la otra gran base de datos de publicaciones científicas y produce una variada colección de indicadores de productividad en la investigación científica. Según SciMago, en el campo de la investigación España ocupa el puesto 7 a nivel mundial.
Como vemos, el sistema universitario español ocupa puestos que oscilan entre el 7 y el 13, según  rankings, metodologías y aspectos a valorar. A lo mejor no es para tirar cohetes, pero tampoco parecen tan malos resultados. Ciertamente el sistema universitario español es mejorable y tiene desequilibrios importantes y disfunciones que deben corregirse; pero no es el desastre que algunos quieren hacer ver. Lejos de descalificaciones globales, probablemente es necesario un análisis más fino, con más detalle y rigor, que no olvide ese carácter multidimensional que tienen las universidades y que permita mejorar y corregir el sistema.

El significado y la importancia de ser doctor

Eldiario.es




Fernando Valladares / Joaquín Hortal / Jordi Moya / Adrián Escudero
14/03/2013 - 07:00h
enlace

  • Un doctor es aquel que ha elaborado una tesis doctoral y obtiene la más alta titulación universitaria posible. Solo unos pocos médicos son doctores, mientras que la inmensa mayoría de los doctores no guardan ninguna relación con la medicina.
  • El escaso conocimiento social del significado de ser doctor en nuestro país va en paralelo con una clase dirigente con estudios universitarios poco específicos o inadecuados y contrasta con la situación en otros países como Alemania.
  • El mundo está produciendo más doctores que nunca pero la tendencia se debe a países como China donde la calidad del doctorado es baja. Es tiempo de analizar el significado real del doctorado y de abrir un diálogo social sobre la importancia por el “amor al conocimiento” que los doctores encarnan.



Un doctor en la sala
Ilustración de Marcos Méndez
En España como en muchos países, la gente piensa que un doctor es el que cura a un enfermo. Pero eso no es así. Un doctor es aquel que ha elaborado una tesis para doctorarse y obtener de esta forma la más alta titulación universitaria posible. La tesis puede versar sobre enfermedades humanas, sobre el bosón de Higgs o sobre la biodiversidad de los arrecifes coralinos. Solo unos pocos médicos, quienes sí que curan enfermos, son doctores, mientras que la inmensa mayoría de los doctores del mundo no están instruidos para curar a nadie ni guardan ninguna relación con la medicina. En países como Alemania, y buena parte de Centroeuropa, el título de doctor es comprendido y muy valorado socialmente. La mayoría de los políticos que acceden a puestos de responsabilidad son doctores, y no es raro que tengan más de un doctorado. Mucho de esto no llega a saberse en países como el nuestro, donde los políticos no tienen la formación universitaria más adecuada para su cargo (a veces no tienen formación universitaria alguna) y ni si quiera suelen dominar el inglés, la moderna lingua franca sin la cual no solo no es posible comunicarse bien con colegas de otros países sino que es poco eficiente la adquisición y actualización del conocimiento a partir de las fuentes originales. Sin embargo sí salen a relucir las tesis doctorales en los medios de comunicación cuando se detecta un fraude que obliga a dimitir a un político, algo que de momento solo ocurre “en otros países” no solo porque nuestros políticos no tienen doctorados sino porque no acostumbran a dimitir pase lo que pase. La importancia que confieren al doctorado en algunos países se aprecia también en estos casos de fraude, como en el de la influyente política alemana Annette Schavan que ha sido recientemente forzada a renunciar a su cargo por haber plagiado su tesis doctoral.
El título de Doctor viene de la palabra latina del mismo nombre y significado, que deriva del verbo “docere” es decir, enseñar. Se ha empleado durante más de mil años como título académico desde el origen de las universidades en Europa. En los países de habla inglesa se emplea el término Ph.D., PhD o D.Phil (abreviaciones de Doctor of Philosophy) y el nivel académico varía en función del país, institución y momento histórico. El término “filosofía” no se refiere únicamente al campo de la filosofía sino que recoge el sentido griego de “amor por la sabiduría.” El doctorado en filosofía como se entiende hoy en el mundo anglosajón deriva del doctorado en artes liberales de la universidad Humbolt de Berlín (las siete artes liberales incluidas en el Trivium y el Cuadrivium han cambiado bastante desde la Edad Media) y aunque en ciertos países europeos el doctorado en filosofía se refiere sólo al doctorado en estas artes liberales, la influencia de los países de habla inglesa como EE.UU. han extendido el uso general del término PhD a los doctorados en cualquier materia.
Hay una diferencia fundamental entre doctorados profesionales, doctorados en investigación y doctorados superiores. Mientras que los primeros no desarrollan tesis sino un periodo más o menos largo de habilitación profesional, los segundos han de defender una tesis basada en investigación original, y los terceros muchas veces requieren de una segunda tesis para ejercer como profesores universitarios, como en el caso de Alemania. Distinguir entre diferentes tipos de doctores es fácil en inglés, ya que el título otorgado a los investigadores es PhD, mientras que por ejemplo los médicos se llaman MD ( medicine doctor). Pero mucho más confuso resulta en Italia o Portugal, donde los licenciados son todos directamente tratados como doctores.
En las ciencias experimentales, un doctor es un científico capacitado para realizar investigación de manera independiente y para supervisar a otros estudiantes de doctorado. En países como España, Portugal, Dinamarca o Estados Unidos, donde las tesis doctorales duran cuatro años o incluso más (en Estados Unidos los normal son seis años), se espera que un recién doctorado pueda diseñar su propia investigación. Por el contrario, en países como Inglaterra o Francia, donde las tesis duran alrededor de tres años, se entiende que es necesario que el joven investigador pase un periodo postdoctoral en el que trabaja (de manera independiente, eso sí) en la investigación ideada por un científico senior. Estas sutiles diferencias profesionales se difuminan rápidamente según los doctores acumulan experiencia, por lo que tras unos años, un doctor en investigación o PhD es un profesional de la ciencia, altamente cualificado (y con experiencia demostrable) para enfrentarse a problemas, hacerse preguntas, ser crítico con su propia investigación y la de otros, y hacer avanzar el conocimiento. Es decir, es alguien que basa su crecimiento profesional en replantearse una y otra vez todo lo que sabe, desafía el conocimiento establecido como método de trabajo, y está habituado a aprender de los errores. Poco que ver con un político normal en nuestro país, perteneciente a esa mayoría que no sólo carece de doctorado sino también de las muchas virtudes que se desarrollan con un doctorado.

Lo que realmente significa ser doctor depende, como hemos visto, del país y del sector profesional. Mientras en un país centroeuropeo ser doctor es tener estudios superiores y una elevada formación, en otros como algunos países árabes tan solo representa que has tenido dinero para pagar los gastos, y en otros, como posiblemente en el nuestro, que te ha entrado el gusanillo por profundizar en algún tema muy especializado. Mientras en muchas ciencias experimentales es frecuente enfocar la carrera profesional hacia un doctorado, casi nadie espera que un ingeniero sea doctor. Ya bastante tiene con ser ingeniero, pensaran muchos. Y la calidad, novedad y profundidad científica de una tesis no son iguales entre países, y aún dentro de un país, entre distintas áreas del conocimiento.
El mundo está produciendo más doctores que nunca y quizá sea tiempo de pensar dos veces si eso es lo que realmente necesitamos. Eso señala un interesante artículo que la revista Nature publicó en 2011. Las tendencias en cada país son muy contrastadas. A nadie sorprende que China sea el principal productor mundial de doctores (con crecimientos anuales de más del 40% generando unas 50.000 tesis al año en 2009, muy por encima de EE.UU. y los países europeos) y tal como ocurre con India sus perspectivas son las de seguir incrementando su producción. El precio que estas políticas están pagando es la paupérrima calidad de esos doctorados. En Japón se ha observado un declinar reciente por la incapacidad del mercado laboral de absorber a los doctores. En Alemania, la principal factoría europea de doctores, la producción es constante y estable, sin perspectivas de crecer; se interpreta como resultado de los salarios modestos y del largo proceso hasta que un doctor encuentra un trabajo en el mundo académico. En EE.UU. se producen muchos doctores a pesar de que el número de plazas estables en la Academia decae por lo que hay un desequilibrio creciente entre oferta y demanda. En España, y bajo el actual escenario de crisis, las perspectivas son muy oscuras para los jóvenes doctores, a pesar de la excelente tendencia en calidad y cantidad de doctores en las últimas décadas. Ante la pregunta de para qué sirve un doctorado, los autores concluyen que solo en ciertos países asiáticos o árabes éste abre nuevas posibilidades laborables fuera de universidades y centros de investigación, y revela que aunque en general no da lugar a mejores salarios (con frecuencia es al contrario) si tiende a proporcionar mayor satisfacción, valorándose muy positivamente el desafío intelectual que el trabajo brinda a los doctores.
La erudición y la búsqueda de la verdad y el conocimiento puede ser una aventura personal y solitaria, como con frecuencia lo es, pero también es un posible objetivo social. Parece ser que los tiempos actuales empujan más a mirar por la seguridad económica en una especie de “coge el dinero y corre” que a buscar ideales y mejorar el conjunto de la sociedad. Pero es indiscutible que nadie puede valorar lo que no conoce. Si la sociedad no conoce el significado de un doctorado, difícilmente lo valorará. Parece que el sistema académico en nuestro país ha fallado comunicando el sentido de una tesis. Los científicos no hemos sabido aclarar a la sociedad cosas básicas de nuestra formación como es la tesis doctoral. El doctorado es una pieza esencial, necesaria pero no suficiente, para el desarrollo de un tejido cultural y científico que conecte y enriquezca los distintos actores y objetivos sociales. Si la sociedad no vislumbra las implicaciones de un doctorado, tendrá difícil estimar qué importancia le concede a la investigación y le faltará criterio para situar el nivel de la inversión pública en la exploración del conocimiento. Es decir, sin comprender la esencia y las implicaciones de la investigación, representadas por una tesis doctoral como primer paso, la estrategia de I+D+i de su país podrá tomar el rumbo errático de un pollo sin cabeza. Así pues, los científicos de esta España del siglo XXI tenemos una tarea adicional al quehacer investigador, la de mostrar para qué sirve un doctorado. Y a esta tarea le sumamos el desafío, o casi más bien la provocación personal, de lograr que los ciudadanos se sientan más orgullosos de los doctorados a los que contribuye con sus impuestos que de los futbolistas o artistas que apoya comprando entradas para los eventos correspondientes.

Para Todos La 2 - Entrevista

19 feb 2013 - tve

Quien quiera comprobar lo frágil que es la memoria, sólo tiene que evocar recuerdos de la infancia con amigos o familiares. En la vida diaria la disparidad de los recuerdos no tendría demasiada importancia, pero cuando se trata de un juicio, o incluso en política, los falsos recuerdos pueden tener consecuencias graves. Nos lo cuenta Antonio L. Manzanero, profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, que publica "Memoria de testigos"

Ser de izquierdas te hace propenso a creerte tropiezos de políticos de derechas (y viceversa)

Materia, la web de noticias de ciencia

 

07/02/2013


enlace 

Un 27% de los participantes en un estudio recordaron haber visto en las noticias eventos de carácter político que no sucedieron

A la izquierda, la imagen real de Obama y a la derecha, la foto manipulada del presidente de EEUU saludando al presidente de Irán / Slate
  El 1 de septiembre de 2005, con Nueva Orleans anegada tras el paso del huracán Katrina, el presidente de EEUU George W. Bush se divertía en su rancho de Texas junto a la estrella de béisbol Roger Clemens. Una imagen del político con el deportista lo acreditaba y casi un 35% de los participantes que se declaraban progresistas en un estudio organizado por la revista Slate decían recordar lo sucedido. Entre los que se reconocían conservadores, solo un 15% de los consultados recordaba la actitud irresponsable del presidente recogida en la fotografía. En realidad, todo era un montaje realizado para probar la maleabilidad de la memoria. Aquel día, George W. Bush se encontraba en la Casa Blanca y Clemens nunca estuvo en su rancho.
La memoria suele equipararse en el imaginario popular a una cámara de vídeo que registra nuestras vivencias. Dependiendo de personas, pensamos, esa cámara graba más o menos, o registra la información con mayor o menor detalle, pero siempre es fiel a la realidad. Sin embargo, varias décadas de estudio de la memoria han mostrado que es dinámica. En la cinta donde recordamos nuestras experiencias se pueden introducir nuevas escenas que nunca sucedieron y que incorporaremos a nuestra memoria en igualdad con las producidas por eventos que sí ocurrieron.
Eso es lo que ha mostrado el mayor estudio sobre memorias falsas realizado hasta la época. En él, Slate preguntó a 5.269 de sus lectores sobre sus recuerdos en torno a varios eventos políticos que nunca habían sucedido. Cada narración de los hechos iba acompañado de una imagen manipulada en la que se mostraba el evento. Además de la imagen de Bush con el jugador de béisbol, se incluía, entre otras, una fotografía de Barack Obama estrechando la mano del presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad. Más de un 50% de los encuestados (2.650) dijeron recordar acontecimientos que no habían tenido lugar y un 27% del total afirmaron incluso que habían visto aquellas noticias en los medios de comunicación.
Bush
A la izquierda la fotografía real de George Bush y a la derecha la manipulada. Casi un 35% de los progresistas dijeron recordar la situación falsa / Slate
Además, en un estudio que se publica ahora en el Journal of Experimental Social Psychology y que también repasa los datos obtenidos por la encuesta de Slate, los investigadores, liderados por Steven Frenda, de la Universidad de California en Irvine, muestran que la probabilidad de introducir memorias falsas en una persona depende también de lo que se adapte a sus prejuicios. En este sentido, los autores descubrieron que la ideología influía en la aparición de nuevos recuerdos, pero no lo hacía siempre igual. Aunque el 34% de los encuestados recordaron la reunión entre Bush y la estrella del béisbol que nunca sucedió, frente a solo el 14% de los conservadores que vieron la misma imagen, la relación no se invirtió cuando la imagen elegida era el encuentro de Obama con Ahmadineyad, un gesto que podía interpretarse como una debilidad del presidente.
En este caso, los progresistas también recordaban con más frecuencia el acontecimiento que los conservadores: 49% frente al 45%. La tendencia, no obstante, sí se reflejaba entre los que decían haber visto aquel encuentro: 36% entre los conservadores frente al 26% entre los progresistas. Los investigadores muestran además que observaron “una asociación entre el recuerdo de acontecimientos políticos [que era algo superior entre los progresistas] y la susceptibilidad ante las memorias falsas”. Pese a lo que se pudiese esperar, la conciencia política de los participantes en el estudio les hacía más propensos a introducir entre sus recuerdos eventos que nunca habían sucedido.

La limitada fiabilidad de la memoria

“Lo novedoso de este estudio es que lo lleva al terreno de la política, pero por lo demás, viene a corroborar que la memoria es dinámica y está en continua transformación”, explica Antonio L. Manzanero, profesor de psicología de la Universidad Complutense. “Nosotros hemos realizado estudios sobre testigos en accidentes de tráfico en los que cambiando las preguntas o la forma de hacerlas podíamos inducir a recordar a una persona que había estado presente en el lugar de los hechos que había un semáforo donde no lo había o que estaba en rojo cuando no lo estaba”, señala.
Una de las autoras del estudio que ahora se publica en el Journal of Experimental Social Psychology, la investigadora de la Universidad de California en Irvine Elisabeth Loftus, es consciente de la limitada fiabilidad de la memoria y lleva muchos años demostrando lo fácil que puede ser implantar falsos recuerdos. Durante los 90, Loftus colaboró en varios juicios relacionados con personas que de adultas denunciaban abusos sexuales sufridos cuando eran niñas. Muchas de las memorias en las que se basaban las acusaciones habían aparecido durante terapias psicoanalíticas, de grupo o hipnosis. Loftus conocía la facilidad con la que se podía manipular la memoria, pero afirmar que recuerdos completos de vivencias personales podían aparecer de la nada parecía excesivo. Sin embargo, la psicóloga trató de probar que su intuición era cierta.
Loftus encontró una buena cantidad de libros en los que se ofrecían consejos sobre cómo se podían recuperar memorias de abusos sexuales suprimidas por efecto del trauma y se incluían síntomas tan comunes como la baja autoestima o el sentimiento de culpa como indicios de que el abuso había sucedido. Se animaba a los terapeutas a que preguntasen por posibles casos de incesto a personas que acudían a ellos por problemas psicológicos, e invitaban a los pacientes a buscar las memorias ocultas imaginando posibles situaciones de abuso. Este tipo de consejos suponían un sustrato fértil sobre el que plantar memorias irreales.
Tras una serie de estudios, Loftus reunió un conjunto de criterios necesarios para introducir una memoria falsa. En primer lugar, se necesitaba la confianza de la persona. En segundo lugar, esa persona de confianza podía sugerir, como habían hecho muchos terapeutas, que un abuso había sucedido, dejando a la víctima dándole vueltas a esa posibilidad. Poco a poco, esa semilla iría creciendo en su mente y ella misma iría añadiendo detalles al suceso hasta que se convirtiese en algo real y propio.
Para demostrar la validez de su método, la investigadora de la Universidad de California lo probó con numerosos individuos en los que logró insertar memorias de todo tipo.  Consiguió, por ejemplo, convencer a un buen número de personas de que habían sorprendido a sus padres en pleno acto sexual e incluso sugestionó a un 16% de una muestra hasta que creyeron haber presenciado posesiones demoníacas. Como, pese a todo, este tipo de recuerdos podían haber sido reales, realizó una serie de experimentos para demostrar que era posible introducir memorias indudablemente nuevas. En primer lugar, logró convencer a un 16% de los participantes en un estudio de que se habían encontrado con Bugs Bunny en Disneyland, algo improbable ya que el simpático conejo es un personaje de Warner Bros. Para acabar de probar su planteamiento y mostrar que podía implantar memorias más dramáticas, realizó un experimento en el que consiguió hacer que un 30% de los participantes recordase haberse encontrado en Disneyland con un Bugs Bunny drogado que además les chupó las orejas.
Con estos precedentes, los investigadores no descartan la posibilidad de utilizar este conocimiento para influir en las decisiones políticas de los ciudadanos. Steven Frenda, investigador de la Universidad de California en Irvine y coautor del estudio sobre falsas memorias y política, pone un ejemplo de cómo se pueden utilizar estos mecanismos del recuerdo para cambiar el voto: “Las push polling [una especie de encuestas agresivas] son unas encuestas telefónicas en las que se incluyen preguntas que contienen información falsa o engañosa. Un ejemplo es el de las primarias republicanas de 2000. Entonces, el equipo de George Bush, presuntamente, encuestó a gente en zonas donde era más probable que se votase por John McCain, el otro candidato republicano, preguntando si el hecho de que éste tuviese un hijo ilegítimo hacía más o menos probable que votasen por él. La idea de estas encuestas no era obtener información significativa sino difundir información falsa sobre McCain”, asevera Frenda.
Sobre el uso político de los medios, recuerda que “existen trabajos que muestran que personas expuestas a noticias en los medios que más adelante tuvieron que retractarse por ser falsas se olvidan de la retracción, incluso cuando la ven, e incorporan en su memoria la noticia original”. Ese principio, aunque reafirmado y explicado por las nuevas investigaciones, no tiene, por desgracia, mucho de novedoso. Como decía la frase atribuida a Joseph Goebbels: “Miente, miente, que algo quedará”.



"Gran parte de los recuerdos de infancia son falsos"

“Gran parte de la información que recordamos de la infancia es falsa y todo el mundo recuerda cosas que jamás han ocurrido. No tenemos más que ponernos a recordar con familiares y amigos y ver cómo recordamos las cosas de forma distinta”, afirma  Antonio L. Manzanero, profesor de psicología de la Universidad Complutense.
“En entornos cotidianos no tiene mucha importancia, pero en un juicio puede tener consecuencias graves”, indica. Y no se trata de que los testigos se inventen hechos sino que, dirigidos por las preguntas de policías o jueces, puedan verse compelidos a recordar circunstancias que no son reales.Por ese motivo, los psicólogos tratan de concienciar sobre las limitaciones de las declaraciones de testigos para determinar condenas y la necesidad de que los interrogatorios tengan en cuenta su potencial para modificar los recuerdos y, en definitiva, la declaración.

REFERENCIA
'False memories of fabricated political events' DOI: 10.1016/j.jesp.2012.10.013